Qué es y cómo funcionan los ERTE

ERTE es el acrónimo de Expediente de Regulación Temporal de Empleo. Una medida excepcional de flexibilización laboral que permite a las empresas reducir los costes de la fuerza laboral mediante la reducción o suspensión de los contratos de trabajo de su plantilla.

El trabajador queda en una situación a medio camino del desempleo. Siendo una situación temporal, no definitiva, hasta que la empresa recuperé al trabajador o bien hasta lo que le permita la legislación.

Tipos de ERTE

Existen dos tipos de ERTE en la legislación española.

  • Reducción de la actividad laboral: Para adaptarse a las necesidades productivas de la empresa, está se acoge a este tipo de ERTE para reducir las horas de trabajo de los empleados. Ya sea recudiendo la jornada laboral, ya sea trabajando solo determinados días a la semana. El máximo permitido de reducción es del 70% de las horas habituales.
  • Suspensión de la actividad laboral: En este caso la empresa requiere suspender toda la actividad debido a una situación excepcional que puede poner en peligro su viabilidad pero que está acotada en el tiempo. Un buen ejemplo es la situación generada a partir de la crisis del Covid-19 y el parón económico derivado tanto de la propia enfermedad como de las medidas para combatirlo impulsadas por el ejecutivo.

En el caso del ERTE que permite la suspensión temporal de la actividad es necesario que el ejecutivo impulse un decreto ley que legisle su uso y condiciones como ha sido el caso relacionado con el coronavirus.

Cómo funciona el ERTE con el coronavirus

ERTE y covid19

El gobierno decretó el 17 de Marzo a través del Real Decreto-ley 8/2020 publicado en el BOE, el funcionamiento y duración de los ERTE acordados con la patronal y sindicatos, y ligados al estado de alarma. En un decreto posterior se fijó la duración máxima de los ERTE, como máximo hasta el 30 de Junio.

Esta fecha no quiere decir que si una empresa recupera antes su actividad económica no pueda ir reincorporando trabajadores con antelación al 30 de Junio. Por supuesto, el gobierno siempre podría extender esta fecha si lo considerase oportuno y consiguiese legislar en este sentido.

Con respecto a las cuotas a la Seguridad Social, las empresas que continúen sin poder ejercer su actividad en junio no deberán pagar las cuotas previstas como ya quedo establecido en el Real Decreto-ley 8/2020, en el caso de empresas de menos de 50 trabajadores (a 29 de febrero de 2020). Y del 75% de descuento de las cuotas para empresas de 50 o más trabajadores.

Estas medidas económicas tratan de otorgar una flexibilidad extraordinaria a todo el tejido empresarial español para que puedan sobrevivir al shock económico provocado por la emergencia sanitaria. El objetivo que persiguen estas medidas es paliar una parte importante de los costes que tiene una empresa para evitar que muchas se vean abocadas a la quiebra. Y por lo tanto al despido de todos sus trabajadores.

Las empresas que utilicen los ERTEs no podrán repartir beneficios en 2020. Salvo que decidan pagar a la seguridad social todas la exenciones de las que se hayan visto beneficiados.

Tampoco podrán despedir a los trabajadores una vez reincorporados del ERTE durante 6 meses. En el caso de incumplir este punto, deberán abonar a la seguridad social todas las cantidades correspondientes al periodo de ERTE del trabajador despedido.

Cuanto cobran los trabajadores afectados por los ERTEs

El ERTE es una herramienta extraordinaria de flexibilización laboral. Un trabajador en ERTE se encuentra en un limbo, por ejemplo aunque se encuentra en situación de paro, no cuenta como parado a la hora de realizar el cálculo de la tasa de paro.

Y tampoco contabiliza como baja en la afiliación de la seguridad social porque durante los ERTE relacionados con el coronavirus los trabajadores no serán dados de baja en la Seguridad Social. 

El concepto esencial de un trabajador en situación de ERTE es que su salario es asumido, en parte o en su totalidad dependiendo de su nivel salarial, por la seguridad social.

El Trabajador incluido en un ERTE pasa a estar en situación de desempleo y cobrará una prestación que se corresponde con el 70% de su base reguladora.

Ahora bien, se han fijado una máximos y mínimos independientemente de ese 70% de la base reguladora. El mínimo es de 500€ y el máximo de 1.100€ en el caso de no tener hijos.

Un mínimo de 671€ si se tienen uno o más hijos. Y un máximo de 1.250€ si se tiene un hijo, y de 1.400€ si se tiene más de uno.

Esto en el caso de cese total de la actividad. Pero qué sucede si el ERTE implica una reducción de jornada en lugar de un cese total. En este caso la parte proporcional a la reducción de la jornada es la que asumiría la seguridad social. Y la parte de actividad, sería asumida de forma normal por la empresa.

El ERTE no consume paro

Una de las preocupaciones más habituales de los trabajadores afectados por un ERTE es si esa prestación que reciben por parte de la Seguridad Social se descuenta de las prestaciones por desempleo. Y la respuesta es no, el ERTE no consume las prestaciones por desempleo.

En el caso de caer en situación de desempleo en 6 meses, un año o cuando sea, ese trabajador contará con el 100% del tiempo y las cuantías que le corresponde por la prestación de desempleo.

trabajadores en ERTE

ERTE, Vacaciones y pagas extras

Durante todo el tiempo en que se mantiene en vigor el ERTE, el trabajador no genera derecho a vacaciones. Es un tiempo que no contabiliza como trabajado en cuanto al cálculo de las vacaciones.

Por la misma razón, y con la misma lógica, en el periodo que dure el ERTE el trabajador no genera la parte proporcional de las pagas extras.

Tramites a realizar por el Trabajador afectado por un ERTE

En principio, cuando una empresa se acoge a un ERTE se encarga de presentar toda la documentación y realizar los procesos necesarios con la administración. De tal forma que el trabajador no tiene que realizar ningún tramitación o solicitar el pago de su prestación.

El trabajador simplemente deberá ser informado de que se encuentra en un ERTE y de si este ha sido aprobado por la administración, que tiene un periodo de entre 5 y 7 días para constatar que la empresa se encuentra en situación de fuerza mayor. Y por tanto tiene derecho a acogerse a esta herramienta.

La empresa puede realizar un ERTE que afecte solo a algunos trabajadores

Ante la situación vivida, la empresa cuenta con una medida máxima de flexibilización y puede decidir el número de trabajadores afectados por el ERTE según sus intereses y consideraciones. A fin de reducir los costes, y su producción o servicios a las necesidades del mercado.

Por lo tanto no hay ninguna restricción en el número de trabajadores que una empresa puede incluir dentro de un ERTE. Ni existe un porcentaje mínimo de la plantilla que deba verse afectada. En el caso más extremo, la empresa puede incluir al 100% de los trabajadores en el ERTE.

La única condición para la empresa es demostrar la fuerza mayor.

Diferencias entre un ERTE y un ERE

Aunque hasta la llegada de la crisis mucha gente no sabía que era un ERTE, era bastante más común saber que era un ERE: Expediente de Regulación de Empleo. Y para la mayoría de trabajadores es sinónimo de despidos masivos.

Un ERE al contrario de un ERTE implica el cese de parte de la fuerza laboral, o en el caso más extremo de toda la fuerza laboral de una empresa.

En un ERE.

  • Los trabajadores afectados son despedidos de forma definitiva.
  • Se convierten en desempleados con derecho a prestación.
  • Tienen una indemnización por despido que es negociada. En ningún caso menor a 20 días por año trabajado.

En un ERTE

  • Los trabajadores afectados no son despedidos.
  • Sigue cobrando un porcentaje de su sueldo.
  • No tiene indemnización, pero tampoco consume paro.

Los ERE’s están relacionados con las grandes empresas ya que se necesitan una serie de requisitos, incluido un tamaño de plantilla mínimo para que una empresa pueda acogerse a esta herramienta.

Esto no sucede en los ERTEs. Cualquier empresa sin importar su tamaño ni número de trabajadores puede acogerse a un ERTE.

En Resumen

El ERTE es una herramienta de flexibilización extraordinaria que ante la crisis provocada por la pandemia del coronavirus permite a las empresas reducir los costes relacionados con sus empleados. Sin tener que despedir a nadie y con la ayuda de la administración pública que asume una parte o la totalidad, según el caso, de los salarios de los trabajadores en situación de ERTE.

Para los trabajadores es una fórmula que evita el despedido a cambio, en muchos casos, de una reducción temporal del salario, pero sin consumir prestaciones por desempleo.

Una medida en la que todas las partes implicadas ceden ante una adversidad de fuerza mayor para, entre todos, superarla.

tu Abogado
Últimas entradas de tu Abogado (ver todo)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *